"Capacidad de hablar o escribir de forma eficaz para deleitar, conmover o persuadir."

(Y si consigues hacer las tres, mojas seguro. Seguro.)

¿Se puede ser un buen copywriter sin ser elocuente? Sí.
¿Mojas menos? Sí.
¿La palabra «mojar» es elocuente? Depende. A mí me gusta mojar. ¿A quién no le gusta mojar?

A cualquiera que no esté en esta lista.

Seguro que no le gusta mojar.

Pero no te apuntes aún. Sigue leyendo que el formulario no se va.

¿Qué hay tras esa lista?

Emails. Muchos emails. Tantos como días tiene el año.

Envío un email cada día donde te enseño a vender desde la práctica (sí, te vendo).

No necesariamente tienes que comprarme, pero yo te vendo. Y tú, como copywriter que quiere mojar, aprendes aunque no me compres.

Algunos valientes que no saben qué más comprar en Amazon ni qué hacer con su dinero, hasta me pagan (cosas que solo vendo dentro).

Supongo que tú también te preguntarás

Quién hay tras esa lista.

Un humano como tú.

No te lo tomes a mal (o sí, y te vas), pero todavía no te importa. Tú has llegado aquí a ser un buen copywriter (y elocuente) y yo te voy a enseñar a serlo.

Si te fías, sigues. Si no te fías, te vas.

Solo se la enseño al que me paga (y la cara también).

Pero te cuento algo sobre mí en la sección blanca.

(Abajo la sección blanca)

Soy un fantasma.

No de los que portan sábana y cadenas. Ni de los que intentan impresionar a otros con mentiras. El de la Ópera, tampoco.

Te cuento lo que hago mientras no mando emails a mi lista.

Alguien viene y me paga por escribirle lo que él me pida de la forma que yo considere. 

Yo cobro, lo escribo y desaparezco (siempre en ese orden). Sin más.

El que me paga me pone cara y nombre (y número de cuenta bancaria), pero el resto no debe saber que yo he estado ahí nunca.

 

Ahora lo entenderás mejor.

«Esos que me pagan» son YouTubers, influencers, infoproductores, futbolistas y directivos en su mayoría. Gente con panoja y una reputación que cuidar.

Gente a la que no le interesa decir, por ejemplo, que su propio libro no lo han escrito ellos. Normal.

Seguro que ya lo has pillado.

O que su newsletter que tanto gusta y divierte a sus clientes, tampoco la escriben ellos (ni una sola palabra, como decía la canción).

O que ese speech de ventas que les acaba de generar miles de euros, lo acaban de leer a cámara por segunda vez en su vida.

Ellos mojan gracias a mí, yo mojo gracias a ellos. 

Hay trato.

Ahora hablemos del nuestro.

 

Una vez que te apuntes a mi lista.

Sucederán principalmente dos cosas (luego más).

La primera, recibirás el único email automatizado de la historia de mi lista. El resto, cada día me siento a escribirlos justo antes de enviarlos.

Eso quiere decir que día que tardes en entrar, día que te pierdes ese email para siempre.

La segunda, te doy cosas en cada email que abras (en solo cuatro minutos de lectura, ocho si te gusta repetir) para que empieces a mojar como si no hubiera un mañana gracias a la habilidad de vender escribiendo.

No me gusta decir que te doy todo esto gratis, pero es así. Gratis. For free. Senza costi.

¿Tiene truco? No. Te lo doy gratis porque con lo que aprenderás me preguntarás qué podemos hacer si me pagas.

En resumidas cuentas, hablo de saber vender y de saber escribir.

Porque saber escribir no es lo mismo que saber vender (este es el asunto del único email automatizado que te decía que recibirás cinco segundos después de apuntarte).

Hablo de lo que sé y de lo que he aprendido tras trabajar con gente a la que considero importante.

Aclarado eso…

No tengo nada más que decirte por aquí (el resto, dentro).

Te apuntas abajo.

Algunos asuntos de emails que marcaron una época.

– Lo que un tipo con corbata y medio millón en efectivo me enseñó sobre vender

– Cómo mojar todas las noches de tu vida

– El peor consejo de ventas que jamás me han dado

– Cómo le hice ganar a un tipo 180.000€ en 48 horas (y lo que yo me llevé)

– Lo que opino de las ventas

Copywriting para aplicar en tu próximo email

– Anécdota de cuando escribí un libro para una famosa

– Por qué dejé un negocio de siete cifras anuales

– ¿Se puede vender lo que sea?

– Cuando mi gimnasio cambió mi forma de entender la vida

– Véndeme este bolígrafo (no funciona)

– Abrir solo si has visto Peaky Blinders

– Lo que hay en la industria del fútbol (y lo que se mueve)

– Un tonto motivado

Aquí los siguientes asuntos.